“Este equipo está para ser campeón”. Victoria Sauze lo dice con la voz firme y una sonrisa leve, a solo unos días de que Las Leonas debuten frente a Estados Unidos en el Mundial 2026 de hockey sobre césped, a disputarse en Países Bajos y Bélgica.
Afuera diluvia en Buenos Aires y dentro del CENARD, a sus 35 años, Vicky devela ante LA GACETA su momento personal y el objetivo como equipo de alcanzar el “tri” luego de los títulos mundiales obtenidos en Perth (2002) y Rosario (2010).
Y por supuesto también, la volante confiesa la relevancia de su Tucumán natal durante su exitosa carrera: “A la gente le agradezco su apoyo, su cariño, su amor. Es un motor. Es mi casa, mi familia, mi club, mis amigas… eso representa mi provincia para mí. Gracias, siempre gracias”.
- Este va a ser tu segundo Mundial. ¿Qué tiene esta Victoria Sauze que no tenía la de 2022?
- Hoy soy una persona y una jugadora mucho más madura, no solo dentro de la cancha, sino también afuera. Tengo más serenidad, más tranquilidad. Creo que la pasión, el hambre, la entrega, siempre me caracterizaron, eso está siempre porque es un fuego interno que me permite estar acá, pero a diferencia de otros años me encuentro muy serena, muy plena con lo que hice durante todo mi camino para estar hoy acá.
- Este grupo mezcla jugadoras muy experimentadas con otras que llegan por primera vez. ¿Cómo se construye ese equilibrio?
- Este equipo tiene una base sólida, con muchas jugadoras experimentadas. Eso es un sostén muy fuerte para las chicas que se suman. Hoy no se nota esa diferencia y somos todas importantes dentro de la cancha. Este grupo tiene una sinergia hermosa y cada una tiene su rol.
- ¿Qué cosas les pide Fernando Ferrara que tal vez desde afuera no se perciben?
- Es un grupo al que no hay que pedirle mucho, por el hambre y el fuego interno para entregarse por enteras. Lo que sí nos piden es que seamos conscientes y disfrutemos el momento. Obviamente, la confianza que se genera entre un cuerpo técnico y las jugadoras es algo que se trabaja. La sinergia es espectacular y me parece fundamental para buscar cosas grandes.
- ¿Ustedes trabajan el aspecto mental a nivel equipo con algún o alguna profesional?
- Cada una de las chicas elige si hacerlo o no. En mi caso, sí lo trabajo desde hace un tiempo, creo que es súper importante para la parte mental, emocional y el día a día. Y a nivel grupal, en esta última etapa, hemos empezado a trabajar cosas de coaching, de psicología que hacen también a la formación del grupo. Siempre está bueno ajustar y proponernos cosas en conjunto.
- ¿Estás de acuerdo con quienes afirman que la alta competencia es poco saludable mentalmente porque el deportista está bajo una presión demasiado elevada? ¿Cuál es tu perspectiva personal sobre el tema?
- La alta competencia te lleva a límites. En algún punto puede ser vista como no saludable, pero todo es encontrar el equilibrio. Somos personas antes que jugadoras así que creo que es importante estar equilibradas emocional, mental y físicamente, no solo para rendir en la cancha, sino también para estar bien como personas.
- En tu caso, ¿sentís que el hockey te ha quitado mucho o has podido equilibrar tu vida personal y tu vida profesional?
- Cuando hablo de equilibrar me refiero más a lo mental, lo energético, el no estar todo el tiempo pensando en la alta exigencia, sino equilibrar esa situación. Equilibrar la vida fuera del deporte es muy difícil, he dejado muchísimas cosas de lado, me he perdido muchísimas cosas, pero ha sido una elección y lo volvería a hacer una y mil veces.
- Cada vez que volvés a Tucumán hay chicas que te toman como referencia. ¿Sentís esa responsabilidad?
- Hoy me siento muy formada como jugadora, como persona, simplemente la responsabilidad va de la mano del ejemplo y hoy me siento plena con quien soy. No lo siento como un peso. Me encantan transmitir cosas lindas en el lugar al que pertenezco.
- ¿Qué te gustaría que vea una chica tucumana cuando te mire jugar este Mundial?
- La entrega, pase lo que pase, sea la situación que sea; que vea que no falta el amor a la camiseta y la pasión por lo que elijo, eso es lo que no negocio y menos en este lugar, que es donde quiero estar.
- Antes de salir a la cancha, ¿en quién pensás? ¿Tenés algún tipo de ritual?
- Simplemente, estar consciente de que estoy viviendo este momento, ni antes ni después. Los resultados no se controlan, siempre estoy enfocada en lo que tengo que hacer yo y siempre con disfrute, que es una palabra que en alto rendimiento es particular, porque es aprender a disfrutar de la pasión, los desafíos, la competencia y hasta la frustración, todo eso se aprende.
- ¿Con qué sensación querés que la gente recuerde a estas Leonas, más allá del resultado? ¿Y para qué están?
- Como un equipo unido, al que le brillan los ojos por querer más y más y más. Un equipo atado por una soga, todas juntas. Un equipo ambicioso, agresivo en el juego y con un bloque defensivo como ninguno. Este equipo está para ser campeón. Me animo a decirlo, es lo que queremos y soñamos. Obviamente, vamos a ir partido a partido. Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer de nuestra parte.
- Si dentro de un mes volvemos a hablar, ¿qué te gustaría estar contándome?
- Me gustaría poder contarte que disfruté muchísimo del proceso del torneo, que fuimos un gran grupo que nos queda para toda la vida y que fue muy emocionante el momento en que me colgué la medalla de oro y levantamos la copa.